Una de las ventajas de estas resistencias es que pueden disipar el calor del generador mediante el flujo de agua fría. Al mismo tiempo, ese calor disipado puede ser empleado para calentar el agua en la reserva de agua caliente.
La reducción en peso y tamaño del EV2, comparado con otras metodologías integradas que emplean inversores, sistemas de control, conmutadores y baterías adicionales, le da una ventaja sustanciosa. Por ejemplo, para almacenar suficiente potencia de reserva para un yate se necesitaría una batería que de un tamaño seis veces mayor que un EV2. Es más, en una configuración tradicional, cuando las baterías están saturadas, se emplea una resistencia para disipar el exceso y proteger el generador de todas formas.
De igual manera, cualquier incremento en el peso de la embarcación supone un incremento en la carga para el motor, que a su vez suma un alto consumo de combustible y un desgaste mayor de los componentes del motor.
Otra de las características que hacen del EV2 una buena solución en aplicaciones marinas es su fabricación. En el sector marítimo, la humedad, la sal y la humedad pueden resultar en un mal funcionamiento de equipos eléctricos que no están diseñados para un entorno de estas características. Las resistencias EV2 se componen de una cobertura exterior robusta, compuesta de goma de silicona, concediendo un grado de protección IP56. Lo que significa que el modulo no puede ser penetrado ni por los chorros de agua más potentes.
Ligero, compacto y resistente al agua, la EV2 podría convertirse en una pieza clave en el mantenimiento de los generadores a bordo de yates como un modulo completo.

