La demostración ha consistido en una partida de ajedrez en la que una persona con un importante grado de discapacidad física ha podido jugar con naturalidad contra su adversario moviendo las piezas en el tablero a través del robot colaborativo de dos brazos YuMi de ABB, al cual controlaba mediante el movimiento de los ojos.

La solución está basada en el software “webtracker” que permite el control de ordenadores con el movimiento de los ojos monitorizados a través de webcam. Este sistema utiliza sofisticados algoritmos basados en el posicionamiento de la cara y de los ojos con el objetivo de permitir a los usuarios interactuar con el robot y controlarlo de una forma natural.

Esta investigación abre un amplio campo de posibilidades de nuevas aplicaciones de la robótica industrial, especialmente la robótica colaborativa hombre-robot, incluyendo nuevas opciones de integración laboral para personas con discapacidad. ABB e Irisbond mantienen el compromiso de seguir trabajando juntos en los próximos meses en este prometedor proyecto

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