Desde el año 2010, en plena vorágine por el apagón analógico de la señal de televisión en España, Televés tuvo la visión de salvar las limitaciones que suponían los microchips de silicio para el ámbito de la radiofrecuencia. Comenzaba un intenso trabajo para diseñar circuitos integrados con tecnología MMIC (Monolithic Microwave Integrated Circuits), cuya adaptación industrial a las líneas de fabricación de la empresa fue lanzada como TForce.