En poco más de un año y medio, la empresa ha completado el desarrollo de un diseño propio, incluyendo la batería, la electrónica, el diseño industrial y la selección de componentes. Además, preparó toda la documentación técnica necesaria para los ensayos y certificaciones, logrando superar con éxito el primer proceso de evaluación, lo que permitió validar el producto para su comercialización. Tras varias iteraciones y mejoras, la compañía ha cerrado el diseño definitivo que ahora comienza a fabricarse en serie.

La nueva línea de producción no supone el inicio de la fabricación, sino la industrialización del proceso. Frente al ensamblaje manual de prototipos, la línea semiautomatizada permite organizar las distintas fases de montaje, mejorar el control del proceso productivo, aumentar la repetibilidad y preparar la capacidad de producción para una fabricación escalable.

Durante el desarrollo del producto, IONLY también ha trabajado en la consolidación de su red comercial y tecnológica mediante su participación en ferias internacionales, como Solar & Storage Live Dubai, además de congresos, jornadas especializadas y encuentros empresariales. Estas actividades han servido para presentar su solución de almacenamiento energético, conocer las necesidades del mercado y establecer colaboraciones con distribuidores, instaladores y otros actores del sector.

El proyecto ha contado con el respaldo financiero de IVACE+i, ENISA y Angels, mientras que CDTI, Lanzadera e ITE han acompañado distintas fases relacionadas con el desarrollo tecnológico, la validación, la certificación y la industrialización del producto.

Con la puesta en marcha de esta línea de montaje, IONLY inicia una nueva etapa centrada en la fabricación industrial y el crecimiento comercial, manteniendo su apuesta por baterías de almacenamiento energético seguras, modulares, reparables y fabricadas en España para el mercado de la energía fotovoltaica residencial.