Gracias a su diseño patentado de contactos con 4 terminales, basado en una aleación de cobre-berilio, siempre se mantiene la integridad de la conexión, incluso cuando estos conectores se someten a altos niveles de choques, vibraciones u otras formas de esfuerzo mecánico. Pese a sus limitadas dimensiones, los conectores de paso estrecho admiten una corriente de 10A y por tanto están muy bien optimizados para su uso en sistemas con unas expectativas exigentes en cuanto a prestaciones pero cuyas limitaciones de espacio también deben ser cumplidas.

Un conjunto de tornillos de acero inoxidable asegura una conexión segura, gracias a lo cual los conectores pueden realizar 1.000 ciclos de conexión/desconexión. También incorporan una serie de mecanismos de polarización para evitar que se produzcan fallos de conexión, los contactos hembra están encastrados y a prueba de tirones, y la carcasa cubierta para los contactos macho ayuda a protegerlos ante posibles fuentes de avería. Además, la parte posterior encapsulada ayuda a retener el cable.

La gama M300 de Harwin, que no contiene halógenos y es conforme a RoHS, se dirige principalmente a aplicaciones en el ámbito de los deportes de motor, defensa, automatización industrial, satélites, robótica, energías renovables y aviación. Su amplio rango de temperaturas de funcionamiento (de -65°C a 175°C) y una baja desgasificación son ventajas destacables cuando estos conectores se instalan en vacío.

“Dado que la superficie en la placa a menudo es escasa, los ingenieros necesitan acceder a una tecnología de altas prestaciones que se puede implementar en espacios extremadamente reducidos“, señala Giorgio Potenza, Director de Marketing Estratégico para Aviación, Defensa y Espacio de Harwin. “Gracias a nuestros conectores M300 se puede suministrar potencia y al mismo tiempo conservar el tamaño y el peso del componente, mientras que el cableado adjunto añade una nueva dimensión muy práctica”.

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