Pequeños, modulares y listos para escalar
Los reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) son un término amplio que se refiere a reactores de fisión nuclear compactos, normalmente con una potencia eléctrica inferior a 300 MW. La reducción de tamaño y la construcción modular ofrecen múltiples ventajas. En primer lugar, permiten que una mayor parte de los componentes se fabriquen en masa en fábricas, aprovechando economías de escala y reduciendo el riesgo de sobrecostes y retrasos. Además, al reducir la huella de las centrales nucleares, se abren nuevas oportunidades de despliegue, por ejemplo, cerca de instalaciones industriales o centros de datos.

Cabe destacar que los diseños de SMR suelen dividirse en dos grandes grupos. Los reactores innovadores de generación VI, como los de metal líquido o sales fundidas, prometen un mayor rendimiento, seguridad y eficiencia, pero cuentan con una experiencia limitada en desarrollo y operación. Por otro lado, existe el enfoque de mejorar diseños más maduros de generación III, como los reactores de agua ligera (LWR) y los reactores de agua en ebullición (BWR). Empresas clave como Rolls-Royce SMR y Westinghouse sostienen que gran parte del trabajo técnico para miniaturizar reactores nucleares ya se ha realizado y probado, como lo demuestra el uso de reactores en submarinos y portaaviones nucleares en todo el mundo.

La cuestión pendiente es si los SMR podrán superar el estigma social, cumplir con estrictos procesos regulatorios y ofrecer un coste nivelado de energía (LCOE) o una idoneidad para centros de datos superior a la de alternativas como las energías renovables. No obstante, el apoyo reciente de Google y Microsoft a empresas de SMR refleja un optimismo general del mercado hacia los centros de datos alimentados por energía nuclear. El informe completo de IDTechEx sobre reactores modulares pequeños nucleares analiza los distintos diseños, con esquemas de comparación, previsiones de mercado y un análisis de los principales actores y proyectos SMR.

¿Fusión en lugar de fisión?
Como alternativa más radical, se plantea alimentar los centros de datos con el equivalente de la fisión: la fusión nuclear. Aunque los reactores de fusión capaces de producir energía aún no están disponibles comercialmente, en los últimos años se han invertido miles de millones de dólares en proyectos y startups que buscan hacer realidad esta tecnología. Entre los principales inversores se encuentran gobiernos, empresas energéticas y gigantes de los centros de datos. Microsoft firmó un acuerdo de compra de energía (PPA) de 50 MW con la startup de fusión Helion en 2023, mientras que Google firmó un PPA de 200 MW con Commonwealth Fusion Systems (CFS) en junio de 2025, con energía procedente de su primera planta de fusión, cuya finalización se espera a principios de la década de 2030.

La energía de fusión promete muchas de las mismas ventajas que los SMR: energía constante, fiable y limpia que puede desplegarse en diversos entornos, pero sin los residuos radiactivos a largo plazo que genera la fisión.

Perspectivas del mercado
La energía nuclear, ya sea como evolución de los reactores de fisión existentes o a través del desarrollo de la fusión, representa una solución prometedora para proporcionar energía continua y baja en carbono a los centros de datos. En los últimos años se ha producido una nueva ola de interés por la energía nuclear, impulsada tanto por actores clave de la industria de centros de datos para IA como por factores como la independencia energética y los objetivos de reducción de carbono.
Incluso si los SMR de fisión o los reactores de fusión logran superar sus desafíos técnicos y regulatorios, deberán competir con la mejora constante de las energías renovables y las tecnologías de almacenamiento energético. Además de informes específicos sobre los mercados de SMR y fusión, el informe de IDTechEx “Sustainability for Data Centers 2025-2035: Green Technologies, Market Forecasts, and Players” profundiza en la competencia entre las distintas fuentes de energía verde para alimentar centros de datos, así como en otras tendencias orientadas a reducir las emisiones de alcance 2 y 3 en esta industria cada vez más relevante.